Salta estos días la noticia de la renuncia que ha presentado la selección inglesa a disputar un amistoso en el estadio Santiago Bernabeu en Madrid ante la selección española. Se trata de un partido concertado entre ambas selecciones de cara a la preparación para estar presentes en el mundial de Sudáfrica en el 2010.Ashley Cole y Wright-Phillips fueron objeto de insultos racistas en su última visita al campo del Real Madrid, encuentro jugado contra la selección de Luis Aragonés, por aquel entonces el 17 de noviembre del 2004, y a beneficio de la AFE (Asociación Futbolistas Españoles).
Ahora queda la polémica sobre el racismo, y el hablar de tal problema tiene que hacerse siempre cogido con pinzas, tema delicado donde los haya, pero aún con esas, una de mis selecciones favoritas desde hace años, está sacando de contexto ampliamente el mensaje de racismo en campos españoles, ya que los gritos racistas no son patrimonio del Bernabéu. En España,en ese mismo partido tuvimos presencia, y la masa general siempre va contra el racismo,en ese caso unas 80.000 personas en contra del racismo silbaban a los ultras los momentos puntuales.
Aparte están los que confunden, tanto aficionados como futbolistas y directivos, el apoyar a sus jugadores y desconcertar al rival, con sentimiento racista. Los racistas existen, y es algo a erradicar no del fútbol, sino de la vida en general, en el fútbol el 90% carga contra un rival negro o blanco, y luego a los mismos de su equipo que son más blancos o más negros, les alaban.Idiosincrasia inverosímil e idiota del forofo.
Aún más extravagante leer las declaraciones del entrenador Italiano del conjunto inglés, Fabio Capello, que está totalmente de acuerdo en no jugar en el feudo merengue, casa donde ha ganado dos ligas en períodos distintos, y que se conoce al dedillo, pero no está bien morder la mano de quien te da de comer.
Y digo extravagante al leer hace ya tiempo declaraciones del propio Capello, en las que hacía gala de sus pensamientos más profundos, fascistas, al señalar el bien que hizo el dictador F.Franco en España en los años de la posguerra española, guerra que como todas dejó innumerables muertes y familias destrozadas, es de suponer que al señor Capello no le pilló ninguna.Pero su postura era que en esos tiempos si se podía ir tranquilo a los campos de fútbol...
También tuvieron otro episodio contra el racismo español los mismos ingleses, con el anterior técnico, Don Luis Aragonés, cuando en un entrenamiento motivaba a un joven José Antonio Reyes (hoy en las filas del Benfica portugués) a "ser mejor que el negro", "Debe ver las cosas con más luz, tener claridad. Dígale al negro que usted es mejor. Dígaselo de mi parte. Usted es mejor". en referencia a su excompañero de la Premier, Thierry Henry. Lo que le causó al mister español, una multa de 3000€ impuesta por el Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol, abriendole un expediente disciplinario. Por un lado le dieron todo su apoyo al seleccionador, con notas de prensa dejando clara su postura de no creer que en dichas declaraciones hubiera tintes racistas, y por otra, falta grave y multa por la presión del comité Antiviolencia. Aunque Aragonés echó mas leña al fuego la rueda de prensa anterior al partido, pidió disculpas, y dejó clara su postura ante el racismo, llegando a juntar muchos jugadores negros amigos suyos y exjugadores suyos, que le defendieron a capa y espada.
El racismo como he dicho,es algo intolerable no solo en el fútbol, sino en todo. Apoyaría la decisión de una selección de fútbol a llevar a cabo su queja, si realmente supieran diferenciar entre racismo y no, entre vejaciones al ciudadano que es de "tu país" y no.
Digan NO al racismo y a la xenofobia, siempre, pero con cabeza, señores.

No hay comentarios:
Publicar un comentario