
Relata de lujo lo ocurrido el pasado sábado en Barcelona, y sólo espera, como todos los aficionados atléticos que acudan al estadio Vicente Calderón dentro de dos semanas, desquitarse de la pésima imagen mostrada ante otro clásico,nada menos que el Real Madrid, el pique de la capital.
"parecíamos niños de patio de colegio. Ahora tenemos que dedicar los próximos 15 días (en los que no habrá fútbol de clubes debido a los compromisos de las selecciones nacionales) a cambiar cosas y enmendar la plana.De entrada, ya sabíamos que este partido contra el Barça era importantísimo. No hay excusas que valgan, pero está claro que la ausencia de varios de nuestros hombres más decisivos, como Maniche, Forlán o Simao, de baja por lesión, se convirtió en un difícil escollo para el equipo. Pero todos nosotros somos responsables de lo ocurrido. Nos quedamos completamente vendidos. Los primeros diez minutos fueron un desastre. Cuando por fin llegó la segunda parte, sólo queríamos que se acabara aquello de una vez por todas. Únicamente conseguiremos sacudirnos el polvo de este batacazo con una victoria en nuestro próximo encuentro.A todos los equipos les toca jugar partidos malos, pero anoche viví una experiencia por la que nunca antes había tenido que pasar. Y que no deseo volver a vivir jamás."
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