
Estamos acostumbrados a ver en el fútbol rivalidades entre defensores y atacantes de diversos equipos... como Sergio Ramos contra el Kun, David Navarro contra todo el Inter o Albelda contra el mundo. Lo que llama un poquito más la atención es ver como defensores y atacantes se enfrentan verbalmente... ¡en un mismo equipo! Es lo que ha sucedido últimamente en can Barça y en el Real Madrid. Hace unos días Rafa Márquez, defensa blaugrana, soltaba la perla: "y luego, nosotros creamos veinte ocasiones y parece que no metamos ni una"; un alarde de compañerismo y buen hacer de equipo. No obstante, este comentario venía precedido por otro no menos significativo que hizo el mediapunta Guti, del R. Madrid, sobre sus compañeros defensivos, y los problemas que tiene su equipo en la defensa de los ataques a balón parado. Parece extraño que en una liga como la nuestra, en la que la mayoría de los entrenadores han sido jugadores anteriormente (véase Guardiola y Schuster en los equipos citados) puedan existir estas declaraciones en público. Los entrenadores con experiencias anteriores en el césped saben que, sin armonía de equipo, rara vez se consiguen los objetivos, y que la unión entre todos los componentes del bloque debe ser sólida. Si existe algún tipo de controversia entre ambos, debe de resolverse en el propio vestuario, no en una sala de prensa. Creo que algo de razón llevo, y si no, fíjense en los últimos resultados de estos equipos, y en su juego. No obstante, si va a suponer un problema mantener la boquita cerrada fuera del seno del club, sería mejor formar un equipo estilo futbolín, con el mismo número de defensores y atacantes, y con doscientos centrocampistas, un auténtico gobierno de centro.
1 comentario:
¿porque este tipo siempre tiene cara de abandonado o maltratado aún con pendientes del sueldo de un año?
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