
Recién llegado de una buena noche de goles en el estadio Vicente Calderón, partido lleno hasta reventar y con la afición entregada hasta acabar haciendo la mítica ola varias veces, el mismo suegrísimo dejó unas declaraciones al finalizar el encuentro diciendo que viene al Calderón porque el ambiente es igual al de la Bombonera..
Que es lo que tiene, en cuanto nos dan un poquito, sabemos responder con un entusiasmo increíble. No quiero decir que no se apoye cuando se va perdiendo, pero sí que estamos hartos de perder últimamente, y por un momento pensaba que nos la liaban como siempre, en los últimos minutos del partido, 1-1, cara de tonto y pa' casa. Afortunadamente hoy no ha sido así.
Lo más significativo a destacar es que al Atleti le hace falta un cerebro como el comer. Hoy ha estado pletórico Maniche, y hasta Pernía parecía el que deslumbró en Getafe, pero no nos llevemos a engaño, muchos minutos ha jugado completamente perdido y fuera de sitio, ante un rival que tampoco era para tanto, llegando a dejarles balones de empujar a sus delanteros ante un Leo Franco que ha estado correcto, pero que asusta cada vez que el balón se acerca.
Empezó el festival de goles el Kun, se le echó bastante de menos en la ida, y se le notaba cansado en fases del encuentro, pero la magia sólo la tienen unos pocos privilegiados, resolvió despues de llevársela Forlán y varios centros al área de Perea, muy colaborador, pegado a la banda derecha y resolviendo en defensa, que con los jefes Ujfalusi e Heitinga, parece que va a tener un año más tranquilo.
Llegó el segundo tiempo, y el gol de un desaparecido Forlán, que lo intentaba sin premio, apareció en el momento justo de tiro cruzado.Golazo.
El segundo tanto tampoco finiquitaba el encuentro, dado que un gol del Schalke les dejaba en la cuneta. El guión iba perfecto, pero esto es el Atleti, asi que, en ese momento,regalaron el balón.
Aguirre movió ficha y no parecian acertados los cambios al sacar a Maniche por Assunçao y a Diego Forlán para meter a Luis García, que a la postre marcó el tercero, a pase de Agüero después de una gran jugada personal, ese gol sí era el de la ansiada tranquilidad.
A partir de ahí la fiesta ya no podía parar, hasta ni llegar a ver casi el penalty cometido sobre Simao, transformado por Maxi después de una merecida ovación al Kun Agüero.
Solo añadir dos apuntes más, que uno que es masoca, y adicto al "día Atlético de la marmota", me gustaría ver este Atleti de una vez por todas con Riquelme por detrás de Agüero, quizá porque sus fichajes fallidos de todos los años anteriores me dejaron mal sabor de boca, o porque me dejó buenas sensaciones en los JJOO que se hicieron cortos. Serán las dos cosas supongo.
Y el detalle de Maxi y Simao, como se abonaron al "Palo Salva". Eso sí, ganando 4-0 todos los partidos, no me importaría que siguieran en esa línea. Afónicos saludos.
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